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Dehesas Cárdeno


Situados en la localidad de Fuentes de León (suroeste de Badajoz). Comarca famosa por tener la mayor densidad de encinas/Ha de todo el territorio Nacional.

Además de nuestro matadero y fábrica, contamos con varias fincas en propiedad que nos permite controlar de forma integral el 75% de la producción, siendo el 25% restante procedentes de dehesas de la misma zona, a cuyos ganaderos hemos proporcionado previamente cerdos de la misma estirpe Ibérica con el objeto de conseguir uniformidad en todos nuestros productos.

Completa el ciclo de esta actividad el hecho importante de contar con una empresa de nuestro mismo grupo dedicada a la rama agropecuaria, CARDENO S.L., cuya principal actividad consiste en la cría y engorde de Cerdos Ibéricos dentro de sus fincas en propiedad.


El término dehesa hace referencia a un ecosistema arbolado de encinas y alcornoques con una riquísima biodiversidad, dónde el cerdo ibérico se cría en total libertad bajo un régimen de explotación meramente extensivo. Siendo necesario entre 1 – 1,5 hectáreas de terreno por animal para su engorde antes de su sacrifico.

Las características climáticas de los territorios adehesados son de veranos cálidos, inviernos no muy fríos y media pluviosidad. Estas condicionantes se dan en la zona suroeste de España, es decir sur de la provincia de Badajoz y norte de las provincias de Sevilla y Huelva.

El aprovechamiento de la dehesa para el cerdo ibérico, comienza a partir del otoño, haciendo coincidir su última fase de cría y engorde con el momento de maduración de los frutos provenientes de encinas y alcornoques, es lo que se conoce como MONTANERA.

Es en este momento cuando los cerdos se alimentan con las bellotas, fruto con grasa mono y poliinsaturada, rico en glúcidos que aportan a la carne sus particulares cualidades aromáticas y gustativas y unos claros beneficios cardiosaludables.

La empresa CARDENO S.A., para asegurarse cumplir un canon de calidad exhaustivo, tiene la condición tanto en sus propias fincas como en las fincas de ganaderos asociados no sobrepasar el cupo de 1,25 cerdos por hectárea para así asegurarse unos animales de óptima calidad.
Tanta extensión de terreno supone un esfuerzo físico para el cerdo en la búsqueda de su  alimento, de manera que retarda el engorde de los animales (que no sobrepasan los 180 kg.) y logra que la grasa infiltre más el músculo, obteniendo así carnes más jugosas y de excepcional sabor.



Fuentes de León, Extremadura.